miércoles, 8 de julio de 2009

La cárcel andante no es un derecho

Francia debate prohibir el 'burka' como instrumento de sumisión de la mujer - El Estado no pretende regular la vestimenta, sino garantizar el laicismo - Suecia, Italia y Holanda ya lo han hecho

A veces se las encuentra en los mercados al aire libre que hay en algunas ciudades de la periferia parisiense, como Saint-Denis. Aquí, cerca de la basílica donde los franceses enterraban a los reyes, se plantan centenares de puestos de ropa, fruta, regalos o especias que parecen importados de El Cairo o de Rabat. París está muy cerca y muy lejos a la vez. Y es aquí, en los mercados de las afueras, donde, de vez en cuando, aparecen estas mujeres vestidas de negro, con el rostro tapado, a las que algunos con recochineo llaman mujeres-Batman, que vienen a comprar y que se han convertido en el centro del último debate que divide Francia: ¿Se debe prohibir el burka en la calle? ¿Debe Francia permitir que existan sobre su territorio mujeres que se cubren por entero?

La iniciativa partió de un diputado comunista del departamento de Rhône, André Guerin, que presentó hace un mes en la Asamblea Nacional una propuesta para analizar esta manera de vestir. No ha parado desde entonces. "No se trata de una medida contra las mujeres, ni contra el islam. Al contrario. Es una mano tendida a ellos". Según Guerin, el Estado, garante de la laicidad, debe evitar que en las calles "se siga viendo a esos fantasmas". Este diputado añade que a veces, en las bodas, cuando les piden que enseñen el rostro, el marido se lo impide.

En su escrito, Guerin añade que esta forma de vestir "encierra literalmente el cuerpo y la mente de la mujer, convirtiéndose en un verdadero calabozo ambulante". La idea de Guerin prendió: hace 10 días, 57 parlamentarios de diferentes partidos (derecha, socialistas, centristas) se sumaron. Suscriben que esta vestimenta "constituye una afrenta a la libertad de la mujer y a la afirmación de su feminidad". Y añaden: "La mujer se encuentra en una situación de reclusión, de exclusión y de humillación intolerable".

Hace cinco años, Francia asistió a un debate parecido: ¿qué hacer con las niñas que llevan pañuelo en la cabeza? En un país que ya en 1905 votó una ley que separaba la Iglesia del Estado, que posee como bandera incuestionable la laicidad, la controversia estaba garantizada. También entonces el número de afectadas era ínfimo: el Ministerio de Educación calculó que, entre los 12 millones de alumnos matriculados, había unas 1.200 chicas que iban a clase con hiyab. Pero ni entonces ni ahora se hablaba tanto de porcentajes como de Estado laico (por parte de los defensores de la prohibición) y de libertad (por parte de todos).

Por fin, en marzo de 2004, el Gobierno aprobó una ley denominada en defensa de la laicidad, que prohibía que se llevaran signos externos religiosos a las escuelas públicas y que, de hecho, es la ley más restrictiva de Europa. El hiyab quedó desterrado.

Algunas de las razones de aquellos años se han vuelto a repetir ahora. Dos de los diputados que se han adherido a la propuesta de Guerin explicaron la semana pasada a Le Parisien su postura. Christophe Guilloteau, de la UMP (el partido de Sarkozy): "No es sólo la postura de un político; es también la de un padre de cuatro hijas. El burka tiene algo de servil, de degradante. ¿Por qué no una prohibición en todos los lugares públicos?". Odile Saugues (Partido Socialista): "Sumándome a esta iniciativa defiendo las virtudes de la República laica. El burka es un signo de envilecimiento de las mujeres. Yo he vivido en barrios pobres de Clermont-Ferrand. Y he conocido mujeres inmigrantes que intentaban integrarse. Ahora, hay jóvenes que llevan este velo y madres que no salen de su casa".

Además de esta postura, rápidamente surgió otra, también defendida por políticos de uno y otro lado, que venía a decir que pinzar un nervio sensible de la sociedad era, cuando menos, arriesgado, y que se corría el peligro de hacer más daño que bien. El ministro de Inmigración, Eric Besson, el ex socialista reconvertido hace años en partidario de Sarkozy, aseguró: "La ley ya regula una manera de vivir juntos. Se ha encontrado un equilibrio. Y sería arriesgado ponerlo en peligro". La primera secretaria del Partido Socialista (PS), Martine Aubry, dijo desconfiar de soluciones fáciles, y reclamó prudencia para que una ley hecha con buena intención no recluya aún más a una población ya marginada.

Bernard Godard, asesor del Ministerio del Interior sobre religión islámica y coautor del libro Musulmanes en Francia, argumenta de manera parecida. Para él, lo importante es descubrir si la mujer que lleva esta vestimenta lo hace porque quiere. "Ésa es la raíz de la cuestión", asegura. "El resto, prohibirlo o no prohibirlo, no tiene tanta importancia". Aunque luego añade detalles algo escalofriantes: "A veces, ellas mismas se niegan a quitarse esas ropas incluso al dar a luz, y eso ya es un problema de salubridad". Godard calcula en un millar las mujeres que caminan por las calles de Francia con el rostro oculto, pero está convencido de que el fenómeno "crece, lenta pero de una manera progresiva".

A pesar de que todo el mundo habla del burka, en el fondo en Francia no hay prácticamente ninguna mujer que lo lleve. Lo que estas aproximadamente mil musulmanas se ponen es el niqab, un vestido negro, amplio, con un velo que les cubre el rostro hasta los ojos, propia de comunidades salafistas, esto es, pertenecientes a un movimiento que pretende retrotraer al islam a sus primeros tiempos y preceptos.

Hace ocho días, Nicolas Sarkozy, presidente de la República, dio un discurso que algunos calificaron como el acto inaugural de la segunda parte de su legislatura. Y se refirió al burka. Tras recordar el peso del laicismo en su país, añadió: "No podemos aceptar mujeres prisioneras detrás de una verja, separadas de toda vida social, despojadas de una identidad. Ésa no es la idea que la República Francesa tiene de la dignidad de la mujer". "El burka no es algo bienvenido en Francia", concluyó.

La polémica se avivó aún más. La feminista Fadela Amara, una de las cabecillas del movimiento Ni Putas Ni Sumisas y actualmente secretaria de Estado de la Villa, encargada, sobre todo, de la población marginal inmigrante, se alineó con claridad en el bando de los que abogaban por una prohibición. En una entrevista a Le Parisien explicaba por qué: "Me encanta que la iniciativa trascienda los límites de los partidos políticos, que exista un consenso sobre la libertad y la igualdad de las mujeres, dos valores sobre los que no se puede negociar. El debate actual debe desembocar en una ley que proteja a las mujeres". Para Amara, esta vestimenta está creciendo en determinadas poblaciones y eso es un signo de que el fundamentalismo se ha asentado en suelo francés. Para esta activista, las mujeres que llevan el niqab no pertenecen a una clase social determinada, ni su uso está relacionado directamente con la pobreza, sino con su marido. "Nunca son mujeres solteras. La exigencia del burka es tal vez un fantasma sexual masculino".

Mohammed Moussaoui, profesor universitario, imán y presidente del Consejo Francés del Culto Musulmán, tampoco ha parado estos días de decir lo que piensa. Considera que, antes que nada, es un asunto marginal. "Yo no he visto en muchos años mujeres que lleven esta vestimenta. El burka no existe en Francia, y el niqab es muy residual". Y añade: "Estamos ante un problema algo artificial y ante una cuestión demagógica. A mi juicio, los diputados harían mejor preocupándose de temas más importantes o urgentes, como el paro o la crisis". Según Moussaoui, impedir que estas mujeres lleven el niqab en la calle es, cuando menos, contraproducente: "¿Qué va a hacer la policía? ¿Quitarles el vestido? Lo que se va a conseguir es que estas mujeres se recluyan aún más". Para el presidente del Consejo Francés del Culto Musulmán no se conseguirá que esas mujeres renuncien por la fuerza, sino a través de la educación y el convencimiento. "Hay que recordar que el Corán no habla nunca del niqab ni del burka. Es más: en la peregrinación a La Meca, está terminantemente prohibido que la mujer se cubra el rostro".

El periódico Le Monde, en un reciente editorial, se hacía eco de la dificultad de aplicación de la ley mencionada por Moussaoui y añadía otra: ¿En qué se basarán los legisladores para prohibir en la calle una determinada manera de vestir? ¿Cómo harán para no parecer, ellos, una congregación de ulemas?

Ante la complejidad de la cuestión, la Asamblea Nacional francesa, para empezar, se ha dado tiempo: el 25 de junio aprobó la creación de una comisión encargada de recoger información. Durante seis meses, reunirá datos y testimonios. Uno de los que acudirá será Moussaoui. En diciembre, el Parlamento decidirá.

Si lo prohíbe, no será el único Estado europeo que lo hace: en Holanda, desde la primavera de 2007, no está permitido llevar un velo (no un pañuelo en la cabeza) en las escuelas y en los transportes públicos. También en Italia o Suecia está prohibido el burka en los lugares públicos.

Ellas, las mujeres que llevan "la cárcel ambulante", como la denomina Guerin, son difíciles de localizar. Algunas, pocas, han hablado en la televisión francesa: siempre aseguran que llevan el niqab porque quieren, que responde a una decisión propia, personal y meditada. Los defensores de la ley recuerdan que las que lo llevan por obligación, por presiones de su familia o por orden terminante de su marido, no salen nunca por la tele.

El viernes, no acudieron al mercado callejero y multitudinario de Saint Denis esas mujeres. O acudieron sin velo. Una chica con hiyab explicaba, casi a la hora de cerrar, que a veces aparecían "y a veces no". Después añadió: "Soy profesora. Y hace poco tuve una alumna que llevaba niqab. En clase se quitaba el velo y el pañuelo de la cabeza. Pero en cuanto salía a la calle se lo ponía todo otra vez. Yo le pregunté que por qué lo hacía, si alguien le obligaba. A mí no me mentía, creo, dijo que lo hacía porque quería".

El mercado se vacía. La chica continúa: "Si eso es así, si lo hace porque quiere, nadie puede impedirle que se vista como desee. A no ser que quiten lo de 'libertad' en el lema de la República Francesa y se queden sólo con lo de 'igualdad' y 'fraternidad".

FUENTE: EL PAIS

domingo, 5 de julio de 2009

La protagonista de 'Slumdog Millionaire' cuenta su vida entre chabolas

Después de haber sido escogida entre 500 niños chabolistas para actuar en la película Slumdog Millionaire y haber compartido las alfombras rojas de Hollywood con Angelina Jolie y Brad Pitt, la pequeña Rubina Ali cuenta su vida en un libro. Es una biografía escrita a seis manos; la periodista india Divya Dugar y su colega francés Anne Berthod colaboraron para que esta niña de diez años contara su historia en primera persona.

El sueño de Rubina (Editorial Planeta) es el nombre del libro que ya está a la venta en España. La niña actriz estuvo en París para el lanzamiento mundial de su biografía. Lo primero que aclaró a los medios de comunicación fue que su padre no quiso venderla. "Son todo mentiras. Fue horrible y les pegaría a todos los que publicaron eso", dijo. En el libro cuenta que la esposa de un jeque árabe se encaprichó con ella y ofreció dinero a su padre para llevársela a Dubai, pero su progenitor rechazó la oferta.

La pequeña continúa viviendo en la ciudad india de Bandra, en una chabola que tiene chapas de latón por paredes. Su anhelo es conseguir una casa con paredes de verdad y estudiar para convertirse en actriz de Bollywood.

Las promesas que le hicieron las autoridades locales para regalarle una vivienda no se han concretado aún. Lo único que ha cambiado en la vida de la niña es que ahora estudia gracias al patrocinio de Danny Boyle, director del filme Slumdog Millionaire.

Por El sueño de Rubina, la niña y su familia recibieron un anticipo de 10.000 euros y la promesa de recibir el 10% de las ventas planetarias del libro.

FUENTE: EL PAIS

domingo, 14 de junio de 2009

LOS DÍAS DE SUAREZ

El ex presidente del Gobierno vive en la desmemoria, protegido por los suyos, ajeno a todo. Mañana se cumplen treinta y dos años de las primeras elecciones democráticas que él impulsó, pero no se dará cuenta de nada. Ésta es una historia de sus día

Adolfo Suárez con el rey Juan Carlos

No sabe quién es. Tiene energía, responde al afecto con el mismo afecto; hace guiños, se burla de broma de los que tiene cerca. Pero no tiene ninguna relación con la realidad. Ésta se le ha ido por completo. Com
o cientos de miles de personas en este país, sufre alzheimer. No relaciona una cosa con la otra, mantiene conversaciones a trompicones. Pero es feliz, se le nota feliz, tranquilo; los que le tratan piensan que está tranquilo, que es un hombre en paz. Pero él tampoco lo sabe. Mañana se cumplen treinta y dos años de las primeras elecciones democráticas que él impulsó (y ganó, al frente del Gobierno y de Unión de Centro Democrático) en este país, pero él no sabe nada, no sabrá nada. No sabe ni que le quieren ni que no le quieren, y de todo hay.

Desde hace seis años, cuando perdió el hilo mientras hablaba en un mitin político a favor de su hijo Adolfo en Albacete, Adolfo Suárez González, el primer presidente del Gobierno de la democracia, está sumido en la bruma de la desmemoria.

No recuerda nada de lo que fue, ni supo que su hija Marian ha muerto. Y si lo supo, en seguida lo olvidó. No recuerda nada. Una frase suya que puede resultar coherente se contempla como un suceso extraordinario. Pero él tampoco sabe que la ha pronunciado. Le preguntamos a su hijo Adolfo. Sí, el padre es físicamente el que fue; te mira y ahí hay una mirada inteligente; te guiña un ojo, se muestra cómplice, te avisa de que alguien llega para que calles por si acaso... Bromea, te pide silencio, o se ríe. En los ojos hay vida. Ya no lee, su manera de mirar sigue siendo la suya, aquella mirada de Suárez entre confiada y veloz. Y te mira con cariño ("si le miras con cariño"). Esta imagen sirve para explicar cómo está: si le ves ahora y no te habla, parecería que estás viendo una película muda en la que un señor mayor que fue como el Suárez que conocimos vive el inicio de la vejez. Y punto. No hay ningún gesto que delate su condición de persona ida, completamente fuera de este mundo; y tampoco hay miradas perdidas.

Se suceden ahora libros sobre su vida y sobre su actitud como artífice del cambio, al lado del Rey; Javier Cercas, Gregorio Morán, Carlos Abella..., han escrito libros sobre su figura, a favor o en contra; Charles Powell prepara una biografía. E incluso aquella fotografía ha dado que hablar, en pro y en contra, como si aún resonara la figura que en otros tiempos no fue una ausencia, sino una polémica presencia en la historia de España. Todos le recuerdan y él no recuerda nada, absolutamente nada.

¿Y cómo está? ¿Qué recuerdos se llevó su desmemoria? Ésa es una pregunta que ahora sólo se puede responder con la voluntad de reconstruir una figura que la enfermedad ha dejado fuera de combate para la razón que supone el ejercicio de los recuerdos.

Hace tres años, quizá, Adolfo Suárez, que cumple 77 en septiembre, dijo la última frase coherente que recuerdan sus próximos. Esa frase es ahora como un talismán, que se reproduce como si fuera el último ejercicio de una despedida; inconsciente, acaso, pero coherente. Antes de escucharla, volvamos a ver cómo está Suárez, respondamos a esa pregunta que se hace quizá desde aquel dramático debilitamiento público de la memoria que le ocurrió en Albacete. ¿Cómo está Suárez?

Suárez está protegido, le ven sus hijos, le ve poquísima gente. Su última fotografía pública fue aquella en la que se ve de espaldas ("hacia el fondo de la historia") con el rey don Juan Carlos; "soy tu amigo", le dijo el Rey. Acaso la simplicidad de ese intercambio dice mejor que nada a qué grado de desmemoria llegan estos enfermos, y ese mismo intercambio, también conmueve. La enfermedad acerca, y esta enfermedad llega al fondo del sentimiento incluso a aquellos que son lejanos.

Tal como era Suárez, dice Suárez Illana, seguramente no querría retratos de su rostro en este periodo de su existencia en que vive en la bruma. Durante algún tiempo, durante su proceso de desmemoria, su hijo le daba If, de Rudyard Kipling, un poema que amaba; lo tenía ante sí, alguna vez se detuvo a leerlo como si ese folio tuviera la extensión de una novela, pero luego ya se le perdió el papel en la nebulosa en que vive. Ya no podrá leer estos versos que Kipling puso al principio de su famoso poema (reproducido aquí en la versión de Aquilino Villegas): "Si puedes estar firme cuando tiemblen de miedo / todos te señalen con vengativo miedo...".

No lee, no recuerda. Tampoco podría relacionar esos versos con el momento más tremendo de su despedida del poder. No es nada, If ahora no es nada para él, nada es nada. Pero él está bien, protegido por los suyos. Le visita muy poca gente, porque sus allegados no han querido que la casa sea una sucesión de personas que quisieran decir cómo está Adolfo Suárez. Han ido algunos, elegidos por la familia; Suárez Illana nos contó que él había querido invitar a algunas personas que, por su relación y por su honorabilidad, él creía que iban a mantener la discreción que se debe cuidar en relación con una persona enferma. Entre esas visitas estuvo la de Alfonso Guerra, en torno a la primavera de 2005. Acertó de pleno, dice, eligiendo a Guerra, "que dijo luego tan sólo que había estado allí para corroborar que mi padre estaba bien atendido".

Lo visita el Rey también; aquel de la fotografía no fue el único encuentro.

En este periodo, Suárez vivió un drama familiar más, después de la muerte de su mujer, Amparo Illana, el 17 de mayo de 2001, dos años antes de que comenzara su proceso de deterioro mental. Ya en la nebulosa en la que está sumido falleció de cáncer su hija Marian, el 7 de marzo de 2004; una vez resueltos los trámites tristes de estos desenlaces, Adolfo hijo fue a la casa de su padre.

Dicen los médicos que atienden a este tipo de enfermos que éstos han de hallar siempre afecto a su alrededor, tienen que saber que aquellos a los que tienen cerca son de veras sus próximos, y les quieren.

Desde el principio del pasillo de la casa, Suárez hijo saludó con afecto al padre, y se fue acercando hasta él; cuando estuvieron uno junto al otro, el Adolfo Suárez perdido en la desmemoria le miró y le dijo, como si no le hubiera abandonado la intuición que la gente conserva para adivinar los dramas:

- Tú tienes algo que decirme.

- Sí -le respondió el hijo.

- Pues dímelo.

- Marian ha muerto.

- ¿Y quién es Marian?

- Tu hija.

- ¿La has enterrado?

- Sí.

- Has hecho muy bien.

Después, Adolfo Suárez González se fue a pasear con su hijo, y ambos charlaron sobre el césped de mayo, el mismo en el que el Rey y el ex presidente pasean en la ya famosa última foto que les junta y que hará el 18 de julio un año exacto que apareció.

Adolfo hijo nos contó, cuando le preguntamos cómo está su padre, otro acontecimiento que ha ocurrido en este tiempo de niebla perpetua; lo hizo y acabó visiblemente emocionado.

La historia es la de la última vez que el ex presidente del Gobierno pronunció una frase coherente, redonda, una respuesta verdadera a una pregunta concreta. Suárez Illana es un creyente católico, como su padre, y pensó que a una persona de esas creencias "le gustaría estar preparado para enfrentarse a Dios en la eventualidad de su muerte".

Y decidió llamar al confesor habitual del padre, el arzobispo Antonio Cañizares. Era la primavera de 2005, en el centro de la bruma; invitó a cenar al sacerdote, que acababa de ser nombrado vicepresidente de la Conferencia Episcopal.

El ex presidente saludó a Cañizares como saludaba antes el Adolfo Suárez que nosotros recordamos, pero del que él mismo no sabe nada. Ahora ya no tiene aquella energía, pero sí conserva la energía del saludo. Pero es así habitualmente: cálido, directo, sentimental, se deja querer; el hijo dice: "No soy un héroe: me lo paso bien con mi padre. Él es ahora un hombre alegre. No lo sabe, no sabe qué es alegre o triste, pero se muestra alegre".

Así que Cañizares se sentó al lado de Suárez y le puso la mano en la rodilla, y le preguntó al ex presidente, después de unas palabras circunstanciales, según la fórmula ritual:

- ¿Quieres que te administre el perdón?

Suárez le respondió al sacerdote:

- Yo siempre estoy dispuesto a dar y pedir perdón.

Esa frase sonó como un destello, una rareza; el hijo se fue del cuarto. Se quedaron a solas el cura y Suárez, y al cabo de cinco o siete minutos, "don Antonio abrió las puertas, y me dijo: 'Te puedes quedar muy tranquilo".

En Adolfo Suárez González el hijo ve ahora paz; "no es responsable de nada. Me dolerá su pérdida, pero me da alegría verle alegre, y en paz. Está vivo, y eso le convierte en un símbolo; si estuviera muerto ya lo hubieran olvidado; es una llamada permanente; su ausencia le hace presente. Si estuviera bien no se callaría, y una opinión suya, con lo que sabe, seguramente resultaría incómoda".



FUENTE: EL PAIS

jueves, 7 de mayo de 2009

martes, 21 de abril de 2009

El indomable...



Muy buena escena de la película El indomable Will Hunting

la verdad



Escena de la película: Algunos hombres buenos...

viernes, 10 de abril de 2009

domingo, 8 de marzo de 2009

DÍA DE LA MUJER

La idea de un día internacional de la mujer surgió al final del siglo XIX en plena revolución industrial y auge del movimiento obrero. La celebración recoge una lucha ya emprendida en la antigua Grecia por Lisístrata, quien empezó una huelga sexual contra los hombres para poner fin a la guerra, y reflejada en la Revolución Francesa, las parisienses que pedían "libertad, igualdad y fraternidad" marcharon hacia Versalles para exigir el sufragio femenino, pero no fue hasta los primeros años del siglo XX cuando se comenzó a proclamar, desde diferentes internacionales de izquierda, la celebración de una jornada de lucha específica para la mujer y sus derechos.

Se ofrece a continuación una breve cronología de los acontecimientos más destacados: La Conferencia Internacional de Mujeres Socialistas, reunida en Copenhague, proclamó el Día Internacional de la Mujer Trabajadora, a propuesta de la dirigente comunista alemana Clara Zetkin, como una jornada de lucha por los derechos de las mujeres. La propuesta fue aprobada unánimemente por la conferencia de más de 100 mujeres procedentes de 17 países, entre ellas las tres primeras mujeres elegidas para el parlamento finés.

Año 1911

Acto de celebración del Día Internacional de la Mujer Trabajadora en Managua (1988).

Como consecuencia de la decisión adoptada en Copenhague el año anterior, el Día Internacional de la Mujer se celebró por primera vez (el 19 de marzo) en Alemania, Austria, Dinamarca y Suiza, con mítines a los que asistieron más de un millón de personas, que exigieron para las mujeres el derecho de voto y de ocupar cargos públicos, el derecho al trabajo, a la formación profesional y a la no discriminación laboral.

Menos de una semana después, el 25 de marzo, más de 140 jóvenes trabajadoras, la mayoría inmigrantes italianas y judías, murieron en el trágico incendio de la fábrica Triangle en la ciudad de Nueva York. Este suceso tuvo grandes repercusiones en la legislación laboral de los Estados Unidos, y en las celebraciones posteriores del Día Internacional de la Mujer se hizo referencia a las condiciones laborales que condujeron al desastre.

Años 1913 y 1914

Celebración del Día Internacional de la Mujer en Barcelona (2009).

En el marco de los movimientos en pro de la paz que surgieron en vísperas de la primera guerra mundial, las mujeres rusas celebraron su primer Día Internacional de la Mujer el último domingo de febrero de 1913. En el resto de Europa, las mujeres celebraron mítines en torno al 8 de marzo del año siguiente para protestar por la guerra o para solidarizarse con las demás mujeres.

Año 1917

En el año 1917, como reaccion ante los 2 millones de soldados rusos muertos en la Primera Guerra Mundial, las mujeres rusas escogieron de nuevo el último domingo de febrero para declararse en huelga en demanda de "pan y paz". Los dirigentes políticos criticaron la oportunidad de la huelga, pero las mujeres la hicieron de todos modos. El resto es historia: cuatro días después el Zar se vio obligado a abdicar y el gobierno provisional concedió a las mujeres el derecho de voto. Ese histórico domingo fue el 23 de febrero, según el calendario juliano utilizado entonces en Rusia, o el 8 de marzo, según el calendario gregoriano utilizado en otros países.

Desde esos primeros años, el Día Internacional de la Mujer ha adquirido una nueva dimensión mundial para las mujeres de los países desarrollados y en desarrollo. El creciente movimiento internacional de la mujer, reforzado por las Naciones Unidas mediante cuatro conferencias mundiales sobre la mujer, ha contribuido a que la conmemoración sea un punto de convergencia de las actividades coordinadas en favor de los derechos de la mujer y su participación en la vida política y económica. El Día Internacional de la Mujer es cada vez más una ocasión para reflexionar sobre los avances conseguidos, exigir cambios y celebrar los actos de valor y decisión de mujeres comunes que han desempeñado una función extraordinaria en la historia de Méxio.

El día de la mujer en el movimiento obrero

Acto de celebración del Día Internacional de la Mujer Trabajadora en Managua (1988). En el cartel pone:
Juntos en todo luchamos contra el maltrato de la mujer.

Aún con los hechos redactados en la anterior cronología, la historia más extendida sobre la conmemoración del 8 de marzo hace referencia a los hechos que sucedieron en esa fecha del año 1908, cuando murieron calcinadas 146 mujeres trabajadoras de la fábrica textil Cotton de Nueva York en un incendio provocado por las bombas incendiarías que les lanzaron ante la negativa de abandonar el encierro en el que protestaban por los bajos salarios y las infames condiciones de trabajo que padecían.

También se reconoce como antecedente a las manifestaciones protagonizadas por obreras textiles el 8 de marzo de 1957, también en Nueva York.

En el estudio realizado por Isabel Álvarez González y publicado bajo el título Los orígenes y la celebración del Día Internacional de la Mujer, 1910-1945 (KRK-Ediciones, Oviedo, 1999), el incendio que se vincula con la celebración de esta fecha no fue el 8 de marzo sino el 25 de marzo de 1911, pocos días antes de la celebración del primer Día Internacional de la Mujer, en la empresa Triangle Shirtwaist.

La manifestación a la que muchas veces se hace referencia, no habría ocurrido el 8 de marzo de 1908 ni de 1857, como muchas fuentes señalan, sino el 27 de septiembre de 1909; a partir de noviembre de 1908 según otras fuentes, en el marco de una huelga de más de trece semanas de las empleadas y empleados del sector textil realizaron en el East Side de Nueva York. Participaron más de 20.000 obreros, en su inmensa mayoría mujeres. Durante esas 13 semanas padecieron hambre, ataque de esquiroles, detenciones (más de 600), despidos... pero consiguieron las peticiones reclamadas. El 8 de marzo de 1909 se convocó una manifestación exigiendo, de nuevo, mejoras de condiciones para las mujeres emigradas y la abolición de la explotación infantil así como el derecho al voto de las mujeres.

Las historiadoras Liliane Kandel y François Picq afirman que el mito que sitúa la manifestación en el año 1857 fue creado en 1955 para eliminar el carácter comunista que más tarde adquiriría el Día Internacional de la Mujer.

Aún así, tal y como reconoce la historiadora Mari Jo Buhle en su obra Women and American Socialism 1870-1920 el incendio de la Triangle Shirtwaist Company fue de una gran transcendencia en la historia social de EE.UU. y del movimiento obrero y feminista al dar muerte a las obreras que en 1910, el año anterior al mismo, habían protagonizado la primera huelga llevada a cabo exclusivamente por mujeres en demanda de mejoras en su situación laboral.

martes, 24 de febrero de 2009

Glope de estado en España de 1.981

El fallido golpe de Estado del 23 de febrero de 1981 en España, también conocido como 23-F, fue un intento de golpe de estado perpetrado por algunos mandos militares, siendo la parte más representativa el asalto al Congreso de los Diputados por un numeroso grupo de guardias civiles a cuyo mando se encontraba el teniente coronel de la Guardia Civil Antonio Tejero, durante la votación del candidato a la Presidencia del Gobierno, Leopoldo Calvo-Sotelo, de la UCD.

Antecedentes

El golpe de estado de 1981 se encuentra estrechamente relacionado con los acontecimientos vividos durante la Transición Española. Cuatro elementos generan una tensión permanente, que el gobierno de UCD no va a lograr contener: los problemas derivados de la crisis económica, las dificultades para articular una nueva organización territorial del Estado, las acciones terroristas protagonizadas por ETA y la resistencia de ciertos sectores del ejército a aceptar un sistema democrático.

Operación Galaxia

Artículo principal: Operación Galaxia

Los primeros síntomas de malestar en el ejército tienen lugar en abril de 1977, cuando con motivo de la legalización del PCE, el día 9 de ese mismo mes, Sábado Santo, dimite el almirante Pita da Veiga, ministro de Marina y el Consejo Superior del Ejército emite una nota en la que manifiesta su disconformidad con dicha legalización, aunque la acate. En noviembre de 1978 tiene lugar la desarticulación de la Operación Galaxia, una intentona golpista, por la cual su principal responsable, Antonio Tejero, será condenado a siete meses de prisión.

Crisis

Mientras crece la voluntad golpista en sectores del ejército y de la extrema derecha, el gobierno progresa en el inicio de la década hacia una profunda crisis, que durante 1980 se volverá cada vez más insostenible. Entre los principales acontecimientos destacan la dimisión del ministro de Cultura, Manuel Clavero el 15 de enero, la remodelación del gobierno el 3 de mayo, la moción de censura presentada contra Adolfo Suárez por parte del PSOE los días 28-30 de mayo, la dimisión el 22 de julio del vicepresidente del Gobierno, Fernando Abril Martorell, que produce una nueva remodelación en septiembre, y la elección en octubre de Miguel Herrero y Rodríguez de Miñón como portavoz del grupo parlamentario centrista, candidato alternativo al oficial (Santiago Rodríguez-Miranda) promovido por Suárez.

Dimisión de Suárez

La debilidad creciente de Suárez en el seno de su propio partido, propicia la presentación de su dimisión como presidente del Gobierno y de UCD el 29 de enero de 1981, en una intervención televisiva, tras la cual, los acontecimientos van a precipitarse. El 1 de febrero, el Colectivo "Almendros" publica en El Alcázar un artículo claramente golpista; del 2 al 4 de febrero, los reyes viajan al País Vasco y visitan la Casa de Juntas de Guernica, donde los diputados de Herri Batasuna les reciben con un fuerte abucheo y varios incidentes, y el 6 de febrero aparece asesinado el ingeniero de la central nuclear de Lemóniz, José María Ryan, secuestrado unos días antes, mientras se sigue sin noticias de otro industrial secuestrado, Luis Suñer.

En medio de este tenso clima, se ponen en marcha los procesos de sustitución de Suárez. Entre los días 6 y 9 de febrero tiene también lugar el II Congreso de UCD en Mallorca, donde el partido aparece descompuesto y es elegido como presidente Agustín Rodríguez Sahagún, y el día 10, Leopoldo Calvo-Sotelo es nombrado candidato a presidente del Gobierno.

Sesión de investidura

En este enrarecido escenario, el día 18, Calvo-Sotelo presentaba su gobierno, pero en la votación del día 20 no obtuvo la mayoría necesaria para la investidura, por lo que debía producirse una nueva votación el día 23, día que elegirían los golpistas para su tentativa de golpe de Estado. Una tentativa en la que iban a confluir las voluntades de un golpe duro, promovido por el capitán general Jaime Milans del Bosch y uno blando promovido por el general Alfonso Armada, en aquel momento hombre de confianza del Rey.

El asalto al Congreso de los Diputados

En el golpe del día 23 coinciden las distintas tramas golpistas que operaban desde el inicio de la Transición, mediante una acción coordinada. A las seis en punto de la tarde empieza la votación nominal para la investidura de Leopoldo Calvo-Sotelo como Presidente del Gobierno de España. A las 18:21 horas, cuando iba a emitir su voto el diputado socialista Juan Manuel Núñez Encabo, se inicia la operación "Duque de Ahumada", en referencia al fundador de la Guardia Civil. Según el plan trazado, un grupo de guardias civiles, metralleta en mano, irrumpe en el hemiciclo del Congreso de los Diputados encabezados por el teniente coronel Antonio Tejero. Éste, desde la tribuna, gritó "¡Quieto todo el mundo!" y dio orden de que todos se tirasen al suelo.

Como el militar de más alta graduación allí presente y como vicepresidente del gobierno, el teniente general Gutiérrez Mellado se levantó y, dirigiéndose al teniente coronel Tejero, increpó a los asaltantes, pidiendo explicaciones y ordenándoles que depusieran las armas. Tras un brevísimo forcejeo y para reafirmar su orden, Tejero efectúa un disparo que es seguido por unas ráfagas de los subfusiles de los asaltantes. Sin inmutarse, con los brazos en jarras, el anciano general soporta el sonido de las armas. Mientras la mayor parte de los diputados han obedecido las órdenes de Tejero, el diputado Carrillo y el presidente Suárez se mantienen sentados en sus escaños. Suárez incluso hace un gesto para ayudar a Gutiérrez Mellado.

Grabado en directo

Pedro Francisco Martín, operador de Televisión Española, grabó casi media hora del momento, aportando al mundo un documento audiovisual de valor incalculable sobre la tentativa de golpe de estado. Con la toma del Hemiciclo y el secuestro de los poderes ejecutivo y legislativo, se intentaba conseguir el llamado "vacío de poder", sobre el cual se pretendía generar un nuevo poder político. Más tarde, cinco de los diputados fueron separados del resto: el aún presidente del Gobierno, Adolfo Suárez González, el ministro de Defensa, Agustín Rodríguez Sahagún, el líder de la oposición, el socialista Felipe González Márquez, el segundo en la lista del PSOE, Alfonso Guerra, y el líder del Partido Comunista de España, Santiago Carrillo. Aquella noche es recordada como "la noche de los transistores", debido a que la Cadena SER siguió emitiendo y una buena parte de la población la pasó pegado a la radio siguiendo los acontecimientos.

Sublevación en Valencia

Poco después y siguiendo el plan previsto, se sublevó en Valencia el Capitán General de la III Región Militar, Jaime Milans del Bosch, quien sacó algunas compañías de carros de combate a la calle, desde el puerto de Valencia hasta el centro de la ciudad, donde apuntaban a los edificios institucionales, como el Ayuntamiento o las Cortes valencianas. Declaró el Estado de excepción e intentó convencer a otros militares de secundar la acción. En aquella noche la ciudad estaba rodeada de militares con tanques y otros camiones del ejército que habían salido de las bases de Bétera y Paterna.

Gobierno provisional de subsecretarios

A las nueve de la noche, un comunicado del Ministerio del Interior informaba de la constitución de un gobierno provisional con subsecretarios de diferentes instancias ministeriales, presidido por Francisco Laína, para asegurar la gobernación del Estado y en estrecho contacto con la Junta de Jefes del Estado Mayor. Entretanto, otro general golpista, Torres Rojas, fracasaba en su intento de suplantar en el mando de la División Acorazada Brunete al general Juste, jefe de la misma, abortándose la pretensión de ocupar los puntos estratégicos de la capital, entre ellos la sede de Radio y Televisión, y la difusión de un comunicado relatando el éxito del golpe.

Negativa del Rey

La negativa del Rey a apoyar el golpe permitió abortarlo a lo largo de la noche. El propio monarca se aseguró mediante gestiones personales y de sus colaboradores la fidelidad de los mandos militares. También destacó la actitud del presidente de la Generalidad de Cataluña, Jordi Pujol, quien poco antes de las diez de la noche transmitía a toda España por las emisoras de Radio Nacional y Radio Exterior una alocución donde llamaba a la tranquilidad. Hasta la una de la noche tuvieron lugar gestiones desde el Hotel Palace, en los alrededores del Congreso, lugar elegido como centro de operaciones por el general Aramburu Topete, entonces Director General de la Guardia Civil y el general Sáenz de Santa María, a su vez Director General de la Policía Nacional.

El monarca también contó con la ayuda de Sabino Fernández Campo, en aquel momento Secretario General de la Casa del Rey, y que ayudó al Rey realizando llamadas a diversos sectores militares como capitanías generales, estado mayor, etc.

La actitud de Armada

Por allí también deambuló el general Alfonso Armada, parte del plan golpista, quien pretendía sibilinamente, simulando negociar con los asaltantes, proponerse como solución de compromiso. Su secreto plan de golpe emulando al general francés De Gaulle, fracasa al negarse Tejero a que presidiera un gobierno del que también formarían parte socialistas y comunistas. Más tarde, descubiertos sus planes, sería relevado de su puesto de Segundo Jefe del Estado Mayor del Ejército por su implicación en la trama golpista.

A la medianoche, Alfonso Armada se presentó en el Congreso con un doble objetivo: convencer al teniente coronel Tejero para que depusiera su actitud y asumir él mismo el papel de jefe del Gobierno a las órdenes del Rey, en actitud claramente anticonstitucional. Pero Armada no era la "autoridad competente" esperada y Tejero lo despachó violentamente.

Intervención televisiva del Rey

Sobre la una de la madrugada del día 24 de febrero, el Rey intervino en televisión, vestido con uniforme de Capitán General de los Ejércitos para situarse contra los golpistas, defender la Constitución española, llamar al orden a las Fuerzas Armadas en su calidad de Comandante en Jefe y desautorizar a Milans del Bosch. A partir de ese momento el golpe se da por fracasado. Milans del Bosch, aislado, canceló sus planes a las cinco de la mañana y fue arrestado, mientras que Tejero resistió hasta el mediodía del 24. Sin embargo, ya durante la mañana del día 24 fueron liberados los diputados.

Reacciones internacionales

Nada más producirse el asalto al Congreso, el golpe fue condenado con toda dureza por los países de la Comunidad Económica Europea (más tarde, Unión Europea), con quienes España estaba negociando una adhesión que se produciría finalmente en 1986. De entre todos los estados miembros conviene destacar por su energía la protesta del Reino Unido y especialmente la entonces Primera Ministra, Margaret Thatcher, que calificó la sublevación militar como "un acto terrorista".

Estados Unidos

Por su parte, Estados Unidos se mantuvo oficialmente neutral en cuanto al proceso. Sin embargo, durante el juicio, Tejero afirmó que "tanto el gobierno de EE.UU. como el Vaticano habían sido sondeados por el general Armada". Tras la entrada de Tejero en el Hemiciclo, el Secretario de Estado norteamericano, el general Alexander Haig, se limitó a decir que "El asalto al Congreso de los Diputados es un asunto interno de los españoles",[1] lo que le valió severas críticas internacionales. Una vez fracasado el golpe Estados Unidos cambió el tono de sus declaraciones radicalmente: "Tenemos que congratularnos de que en España haya triunfado la democracia".[2]

Vaticano

Por su parte, el Vaticano se encontraba reunido el día 23 en una Asamblea Episcopal, pero no realizó declaraciones hasta el día 24, cuando condenó el golpe ya fracasado. Según Santiago Carrillo un miembro de la Asamblea Episcopal, que no era obispo sino cura, trató de conseguir que ese mismo día la asamblea hiciera una declaración contra el golpe y a favor de la Constitución, pero no lo logró.[3]

El juicio y las consecuencias del golpe

Tras el golpe quedaron algunos interrogantes, especialmente referidos al papel que jugó cada uno de los principales golpistas y especialmente a las intenciones y apoyos de Armada. Las consecuencias más destacadas fueron el inicio de un proceso de involución autonómica con la aprobación de la Ley Orgánica de Armonización del Proceso Autonómico (LOAPA), posteriormente declarada parcialmente inconstitucional, y que la monarquía salió poderosamente reforzada entre la población y los medios políticos.

En el juicio seguido con posterioridad ante el Consejo Supremo de Justicia Militar, conocido como el Juicio de Campamento fueron condenados a 30 años de reclusión, como principales responsables del golpe de estado, Milans del Bosch, Alfonso Armada y Antonio Tejero Molina.

La trama civil del golpe nunca fue investigada de modo riguroso, siendo el único civil condenado el ex dirigente de los Sindicatos Verticales de la dictadura franquista Juan García Carrés.

El papel del CESID

Asimismo, no ha sido suficientemente aclarado el papel desempeñado por el comandante del entonces denominado CESID, hoy Centro Nacional de Inteligencia, José Luis Cortina, absuelto en el juicio por falta de pruebas, si bien el capitán Gómez Iglesias, un subordinado suyo, fue condenado por organizar la llegada de los guardias civiles asaltantes al Congreso utilizando vehículos, placas de matricula falsas y equipos de transmisiones pertenecientes a la escuela de agentes operativos del CESID.

Tres meses antes del golpe de estado del 23-F, el CESID avisó al presidente del Gobierno y a algunos de sus ministros de una serie de operaciones en fase de maduración para torcer el curso de los acontecimientos políticos.... Pero el plan del que se daban más detalles –y al que los autores del documento concedían un alto grado de viabilidad e incluso le ponían fecha: primavera de 1981- consistía en forzar la dimisión de Adolfo Suárez como jefe del Gobierno y asegurar el apoyo parlamentario de UCD y PSOE a un nuevo presidente, que sería “un general con respaldo, pero no protagonismo político, del resto de la estructura militar”, a fin de configurar un “Gobierno de gestión o de salvación nacional”.[4]

Por su parte, el general Carlos Alvarado confesó tras la prescripción de los delitos juzgados por el 23-F su participación en el intento de golpe de estado.[5]

El "Elefante Blanco"

La identidad del popularmente conocido como "Elefante Blanco", el militar promotor del golpe al que Tejero esperaba en el Congreso para hacerse cargo del gobierno y que nunca apareció, no ha trascendido y sigue siendo un misterio. Entre los nombres apuntados se encuentran los de Alfonso Armada[6] o Milans del Bosch,[7] partícipes conocidos en el golpe. Según otras personas, tales como Antonio Gutiérrez Mellado el elefante blanco era el general De Santiago [8]

Los treinta condenados en el juicio fueron los siguientes:

Miembros de las Fuerzas Armadas
  1. Jaime Milans del Bosch y Ussía. Teniente General y Capitán General de la III Región Militar. Condenado a 30 años.
  2. Alfonso Armada y Comyn. General de División y 2º Jefe del Estado Mayor del Ejército de Tierra. Condenado a 30 años.
  3. Luis Torres Rojas. General de División y Gobernador Militar de La Coruña. Condenado a 6 años, ampliada 12 por el Tribunal Supremo (TS), indultado en 1988.
  4. Diego Ibáñez Inglés. Coronel de Ingenieros y 2º Jefe de Estado Mayor de la III Región Militar. Condenado a 5 años, ampliada a 10 por el TS.
  5. José Ignacio San Martín López. Coronel de Artillería y Jefe de Estado Mayor de la División Acorazada Brunete. Condenado a 6 años, ampliada a 10 por el TS.
  6. Pedro Mas Oliver. Teniente Coronel de Infantería. Condenado a 6 años.
  7. Camilo Menéndez Vives. Capitán de Navío de la Armada. Condenado a 1 año.
  8. Ricardo Pardo Zancada. Comandante de Infantería. Condenado a 6 años, ampliada a 12 por el TS, indultado en 1989.
  9. Carlos Alvárez-Arenas y Pardina. Capitán de Infantería. 3 años de suspensión de empleo.
  10. José Pascual Gálvez. Capitán de Infantería. 3 años de suspensión de empleo.
  11. Francisco Dusmet García-Figueras. Capitán de Infantería. 2 años de suspensión de empleo.
  12. José Cid Fortea. Capitán de Intendencia. 2 años de suspensión de empleo.
Miembros de la Guardia Civil
  1. Miguel Manchado García. Coronel. Condenado a 6 años, ampliada a 8 por el TS.
  2. Antonio Tejero Molina. Teniente Coronel. Condenado a 30 años.
  3. Vicente Gómez Iglesias. Capitán. Condenado a 6 años.
  4. Jesús Muñecas Aguilar. Capitán. Condenado a 5 años.
  5. José Luis Abad Gutiérrez. Capitán. Condenado a 5 años.
  6. Enrique Bobis González. Capitán. Condenado a 3 años.
  7. Francisco Acera Martín. Capitán. Condenado a 3 años.
  8. Carlos Lázaro Corthay. Capitán. 3 años de suspensión de empleo.
  9. Juan Pérez de la Lastra. Capitán. 3 años de suspensión de empleo.
  10. César Alvárez Fernández. Teniente. Condenado a 1 año.
  11. Pedro Izquierdo Sánchez. Teniente. Condenado a 1 año.
  12. Vicente Ramos Rueda. Teniente. Condenado a 1 año.
  13. Santiago Vecino Núñez. Teniente. Condenado a 1 año.
  14. Miguel Boza Carranco. Teniente. Condenado a 1 año.
  15. Jesús Alonso Hernaiz. Teniente. Condenado a 1 año.
  16. José Núñez Ruano. Teniente. 1 año de suspensión de empleo.
  17. Vicente Carricondo Sánchez. Teniente. 1 año de suspensión de empleo.
Civiles
  1. Juan García Carrés. ex dirigente de los Sindicatos Verticales franquistas. Condenado a 2 años.
FUENTE:WIKIPEDIA

domingo, 1 de febrero de 2009

Princesa de África

Princesa de Árfica es una película documental que empezó a rodarse en el año 2005, y que ha contado con la aportación de numerosos técnicos y artistas que han creido en el proyecto. Se ha filmado en el pueblo de Louga, Senegal, conocido por el Sabar, un tambor que también da nombre a un baile único en el mundo, y en Madrid, España.
El idioma de la película es el Wolof, el Español y el francés, y la mayoría de los protagonistas son “Griots”, los artistas que transmiten la cultura de generación en generación por medio de sus cantos, bailes y tambores.






www.princesadeafrica.com